miércoles, 1 de febrero de 2012

Querido Febrero:



Siempre me has hecho sentir especial y quiero que sepas que tú para mí también lo eres.


Si te fijas bien, tenemos mucho en común; ambos somos originales, pequeños, pares e impares, fríos y/o calientes, nos gusta el Carnaval etc. ¿Necesitas que diga algo más? 


Por estos y otros motivos, quería pedirte un par de favores...
Tienes veintinueve días para hacerme la vida un poco más fácil, sólo un poco.
Tienes veintinueve días para hacerme feliz y dejar que cumpla mis objetivos para este mes. Mi mes.


El primero de marzo te volveré a escribir, espero que con buenas noticias.
Te doy las gracias por adelantado.




sábado, 7 de enero de 2012

sábado, 31 de diciembre de 2011

11

Es como tener una naranja partida en dos delante de ti.

Coges la primera mitad, la miras y ves la monda, dentro ya no queda nada. Entonces piensas en lo dulce que sabía y lo a gustito que te quedaste después de tomártela.

Más tarde, coges la segunda mitad, la miras y ves que quedan restos. Entonces piensas en lo ácida que estaba y en lo difícil que ha sido tomar la cantidad que pudiste.

Quizá podría definir así este año.

Ha sido un cógelo o déjalo y, creo, que he cogido todo lo que he querido. Si las consecuencias no fueron las mejores sí lo ha sido la intención y con eso me basta.

Por esta razón, no me deja mal sabor de boca sino todo lo contrario. Reflexionando ahora, veo los malos momentos insignificantes en comparación con los grandísimos momentos que he vivido y, sobre todo, con las personas que empiezan conmigo el nuevo año.
Es cuando me doy cuenta de que de la segunda mitad de la  naranja comienzan a caer gotas exprimiendo así lo que, una vez más, la vida me ha enseñado y valorando lo que tengo.


En este momento, ante mí, hay dos mondas vacías. 
Me he bebido 2.011 y no, no he dejado nada en el vaso.