jueves, 6 de noviembre de 2014
miércoles, 15 de octubre de 2014
Calma
Llueve demasiado.
Levantas la vista y observas la ventana de una buhardilla del edificio de enfrente. Desde aquí las gotas de lluvia parece que centellean sin parar.
Y aquí estás.
Mirando a través de una ventana que crees familiar con el mismo jersey verde del otoño pasado y las sábanas de siempre. Pero con otra sensación.
Te preguntas cuántos años han pasado, en qué punto estás y no sólo del mapa.
Y no para.
Y no solo es la lluvia. Eres tú, impaciente, queriendo acelerar el tiempo del reloj que cuelga de tu cuello pidiendo el mismo efecto que aquellas incesantes gotas de lluvia.
Pero dime, ¿qué ocurre tras la tempestad?
sábado, 30 de agosto de 2014
No existen los malos días
Existen los abrazos a distancia y los trenes de cercanías.
Los recitales de poesía a la luz de incienso de colores.
Las conversaciones por la orilla de la playa de San Juan sobre un futuro que ya fue actualidad y un presente que lo superó con creces.
También existe un mes de agosto que no termina el treinta y uno sino el treinta.
Y ese día entremedias se convierte en el único en que nos podemos permitir estar tristes.
Pero ni uno más.
Por eso hay que pintarse los labios de rojo todos los días del año.
Y seguir los consejos de las buenas amigas.
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